La directiva ATEX refiere a una mezcla con aire, en condiciones atmosféricas, de sustancias inflamables, el término no es aplicable cuando el riesgo de explosión proviene de sustancias inestables, como explosivos y sustancias pirotécnicas. Los equipos y sistemas ATEX deben ser garantes de la seguridad y no susceptibles a iniciar una explosión.
Esta directiva aplicada en sistemas industriales, recibe su nombre de origen Frances "ATmosphères EXplosives."
Una atmósfera explosiva es aquella en la que existe una mezcla de aire con sustancias inflamables en forma de gas, vapor, niebla o polvo, que puede inflamarse y propagar la combustión al resto de la mezcla no quemada. Este tipo de atmósfera representa un riesgo potencial de explosión, generalmente originado por fallos en instalaciones como fugas, roturas o variaciones térmicas, según lo establecido en la directiva 1999/92/CE.
Procesos industriales que manejan gases, líquidos o sólidos inflamables enfrentan riesgos durante su almacenamiento, transformación o transporte. Nuestros sistemas están diseñados para garantizar eficiencia, seguridad y cumplimiento normativo en sectores críticos.
Manejo de polvos metálicos en procesos de pulido, corte y reciclaje con control de atmósferas explosivas.
Transporte de granos secos y polvos orgánicos que generan cargas electrostáticas en silos o líneas de mezcla.
Dosificación de talcos, pigmentos y fragancias en polvo dentro de líneas de mezcla y envasado.
Manejo de cargas menores en polvo para reacciones controladas, con dosificación precisa y sellado hermético.
Sistemas de alimentación, recuperación y dosificación en líneas de producción de recubrimientos secos.
Las zonas se clasifican en función de las fuentes de escape, que son puntos o localizaciones por donde la sustancia combustible puede escapar y formar una mezcla explosiva con el aire
Atmósfera explosiva presente frecuentemente. Lugar en el que, durante el funcionamiento normal, el polvo combustible, en forma de nube, está presente permanente o frecuentemente en cantidad suficiente como para ser capaz de producir una concentración explosiva de polvo combustible mezclado con el aire, y/o en las que se pueden formar capas de polvo de espesor excesivo e incontrolable.
Formación ocasional de atmósfera explosiva. Lugar no clasificado como zona 20 en el que, durante el funcionamiento normal, el polvo combustible en forma de nube es susceptible de aparecer en cantidad suficiente como para ser capaz de producir una concentración explosiva de polvo combustible en mezcla con el aire.
Formación de atmósfera explosiva en condiciones anormales, sólo breve tiempo. Lugares en los que raramente pueden aparecer nubes de polvo y subsistir solamente durante cortos períodos, o en los que las acumulaciones o las capas de polvo combustible pueden estar presentes en condiciones anormales y pueden dar lugar a un aumento de las mezclas inflamables de polvo en el aire.